Contaros, por ejemplo, sobre la llegada el otro día (parece que llevamos aquí tiempo): Como os habíamos comentado se trata de un estrecho canal, sobrado de fondo y con el puente de peatones levadizo antes del puerto deportivo propiamente dicho. Pues bien cuando entrabamos por el canal, nos cruzamos con una lanchita cargada de turistas (al menos cuatro filas con tres y cuatro en cada fila, mas el que la gobernaba), cada uno con su chaleco salvavidas naranjita, y todos, absolutamente todos, ingleses blancuchos con sus zonas achicharradas por el sol, como dios manda. Fue una pena no llevar la cámara de fotos preparada porque hubiera sido una foto buena. En el momento de cruzarnos con ellos (todos miraban hacia nosotros, como los que miran una película o un partido de futbol), nuestro patrón, con la cortesía y las buenas maneras que lo caracterizan, levanto la mano derecha para saludar. Automáticamente, los doce o catorce ingleses, como si tuvieran un muelle cada uno en el brazo, y todos los brazos conectados, todos a la vez, saludaron sin cambiar el gesto ni agitar la mano ni nada de nada. Después lo habíamos comentado toda la tripulación y llegamos a la conclusión de que todo la habían ensayado y practicado antes. Los turistas iban a ver la “Punta da Piedade”, que es una zona de rocas y cuevas, muy bonita, y que nosotros teníamos previsto ir a conocer. Teníamos, porque, desde luego en barco lo dudamos. Tenemos constantemente (de día y de noche) 20 o 25 nudos de viento y el patrón dice que con ese viento no sale ni de coña.
También, en el pantalán de espera, después del papeleo y una vez que nos habían asignado el atraque, con mucho viento por la amura de babor, nos topamos con otro inglesito. El fuerte viento, nos mantenía pegados al pantalán, y en el momento que soltáramos amarras, el barco se iría para atrás. Maniobra que parece tonta pero que es complicada, sobre todo teniendo en cuenta que teníamos delante y detrás dos pedazos de veleros de 45 o 50 pies cada uno, flamantes y como no podía ser de otra manera, de bandera inglesa. El patrón (ya parece que se va enterando) dio instrucciones a la tripulación: soltando amarras por proa y dando avante, mantener un cabo amarrado por seno en popa, para después meter más motor con el timón a la banda contraria, separarando la proa lo suficiente, y largando en el último momento la amarra de popa. También parece fácil, pero tiene su guasa. Menos mal que el ingles del barco de atrás, amablemente, al ver peligrar la proa de su barco, se ofreció a ayudarnos. Cuatro palabritas de patrón con patrón, como que” no tengo ni papa de ingles”,” que si hablas español, portugués o francés” (el ingles a todo contestaba en su idioma), y al final nuestro patrón le explico la maniobra con el lenguaje de los signos y cuatro palabras en ingles (OK, run run, gouahea y olrrai), y estando los dos de acuerdo se hace la maniobra. Perfecta. En el momento de iniciarla nuestro patrón da instrucciones a la primera oficial de bajar a la mesa de cartas y solicitar que nos abran el puente. Así lo hace. Y en el momento que el ingles larga la amarra de popa, la aduja un poco, y la lanza para el barco, la primera oficial que asoma la nariz por el tambucho de entrada, ea, toda la amarra en la cara. Sorri, sorri, sorri. No ha sido nada y la primera oficial (también con la simpatía que la caracteriza) lo disculpa. El patrón le dice: ¿sorri, sorri, sorri? Lo que tenéis que hacer es soltar Gibraltar, cojones.
Bueno, a ver si mañana hay más cosas que contar. Saludos para todos
¡¡Estoy totalmente enganchado al blog!! Espero cada día la publicación del capítulo correspondiente para ir siguiendo vuestro viaje. Si es que es como leer una novela de aventuras; y encima con sus buenas fotos y sus dosis de buen humor.
ResponderEliminarDeseo que sigáis disfrutando tanto el patrón como toda la demás tripulación y nos sigáis haciendo disfrutar a los demás con vuestra narración.
Ea, besos y que siga.
¡Uy! Pescador soy yo. Seguro que te lo habías imaginado, Manolo.
ResponderEliminarEstoy de acuerdo con Antonio. Lo primero que hago cuando me levanto, es ver vuestro blog a ver qué habéis contado y ver cómo seguís. Me encanta vuestra aventura, vuestros comentarios y vuestras fotos, aunque me gustaría ver mas fotos del patrón y de la primera oficial relajados y sonrientes...¿sería pedir demasiado?...Os quiero. Muchos besos.
ResponderEliminarBueno yo no se que deciros que voy todos los dias a comer con los niños y que estamos bien. Mañana no ire y le he dicho a Juan que venga el a casa no se si vendra. Vosotros parece que estais muy relajados,bueno eso está bien para que. vengais con las pilas cargadas.
ResponderEliminarBesos
hola luredes y consorte soy maribel la amiga de tu hermana de ourense, y te estoy siguiendo , cuidado con las olas , a veces puede haber marejadilla jajajaja, un beso
ResponderEliminarSi te sigo entusiasmada . me pegue un viaje por la costa sin biodramina y baratisimo, yo que pense que iria de vacaciones la segunda de agosto y mira tu por donde . Bueno ya escribire mas que tengo que cocinar.Seguir disfrutando como enanos
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