martes, 10 de julio de 2012

Ahí van las fotos

Bueno, pues ahí van las fotos,











Un saludo a todos y espero las disfruteis

miércoles, 4 de julio de 2012

LA VUELTA




Hola a todos de nuevo. Bueno, han sido unos días muy buenos en La Línea de la Concepción también. Evidentemente el patrón no ha querido volver a Gilibrartar y nos hemos entretenido por La Línea y alrededores, que son infinitamente mejores.

En los puertos, como ya sabéis, se suele conocer gente. Se coincide con alguien con el que a lo mejor terminas charlando o tomando algo (como el amigo belga del patrón), o bien gente con los que simplemente te saludas y cruzas dos palabras. En cualquier caso, normalmente, después se zarpa y cada uno a su casa y Dios en la de todos. En esta ocasión, aunque el patrón no ha congeniado con nadie, si hemos compartido pantalán con varios sujetos interesantes.

El primero que nos recibe y nos abre la puerta (no nos funcionaba la tarjeta de acceso) es un inglés uniformado a todas horas con un vaquero cortado, pintando y arreglando cosas en la cubierta de su barco durante todo el día. La verdad que lo estaba dejando nuevo, aunque un poco hortera. Este nos habla, pero en inglés, y el patrón le dice que no, que estamos en España y que haga el esfuerzo de hablar en español. Conseguimos que nos diga “hola”.

Después hay unos catalanes. Estos, la verdad es que no son nada dicharacheros. Solamente se dedican a limpiar el barco. Con estos, si charlará el patrón, pero ya de vuelta en Cádiz en el barecito del puerto.

Otros españoles, una parejita muy fashion (o como se diga eso). Nos cuentan que son pareja, pero que ella trabaja en Estepona y él en Ceuta. Este, nos recomienda un chiringuito en la playa de poniente “tipo chilaut” (nos dice). Ya con esta explicación que nos da, pensamos que no nos gustaría. Después pudimos comprobar que era un chiringuito bastante normal, muy bien atendido y con buenos precios. Lo único es que tenía unos asientos modernitos por fuera, para el que quisiera tomar algo al sol. Coincidiríamos con ellos un medio día cuando esta tripulación se disponía a degustar unas medias raciones de pescaíto frito acompañadas de unas cervecitas heladas. El “fashion” venía con un bañador de esos que parece un calzoncillo pequeñito, y la pinta (para que os hagáis una idea) de “Capitán América”, entradito en años y con una discreta barriga cervecera. Se sentaron fuera, con un ponientazo de mil pares, y él aguantó estoicamente todo el rato sujetando con la mano derecha la sombrilla y con la izquierda un tinto de verano, que le duró mas de tres cuartos de hora.

El mas gracioso de todos fue un inglés acompañado de su mujer, y en un bonito barco de motor, de esos de a 2 euros el minuto mientras se navega. Este si intentaba ser simpático y chapurrear algunas palabras en español. Sobre las once de la mañana los vimos que se subían a la parte de arriba del barco y pensamos que irían a desayunar. Efectivamente, a desayunar una botellita de vino blanco. Desayunaron, tomaron el aperitivo, la comida, la merienda, y una cena ligerita y tempranito, y todo ello acompañado de no sabemos cuantas botellas de vino blanco que se cargaron entre los dos. De vez en cuando, veíamos que él desaparecía y nuestro patrón le decía a la primera oficial: “ya, él está listo” Y al poco lo veíamos subir con otra botella. Cuando la tripulación, volvió de comer, nos recibió con un sonoro “Viva España”. Que jodio !

A eso de las siete de la tarde, llegó otro barco de motor parecido al del inglés y que colocaron al costado de este. Estos eran españoles, y venían de pescar. Al menos eran seis, con una nevera del tamaño de un arcón totalmente llena de botellines vacíos, y un atún de al menos doscientos kilos (ya en casa colgaremos las fotos). Se montó un gran revuelo en el pantalán, con gente de todos los barcos haciendo fotos y felicitando a los orgullosos chiclaneros (venían desde Sancti Petri). El inglés del vino blanco, se acercó a nuestro patrón y le dijo: “Bueno. With potatas” a lo que el patrón le dijo, que si, que muy bueno con patatas fritas. En medio de todo el tumulto de los chiclaneros, el ingles no paraba: “Viva España” “España 4 - Italia 2 “ “Viva España” y ya dirigiéndose a todos dice: “Bueno con potatas fritas and ketchup” Los de Chiclana un poco mas y se lo comen : “que dice de Ketchup, pisha ?” “Ketchup le va echa al atún, cohone?” “un poquito de aceite d’oliva, vuerta y vuerta, y yas tá, caraho !!!” El hombre siguió con su vino blanco hasta la hora del partido, que se fue a verlo a un bar. Que jodio !

Por cierto, una vez terminado el partido de España, poco a poco se fueron concentrando en la puerta del Peñón, al menos doscientos coches que no pararon de pitar durante más de dos horas. Valiente mosqueo tendrían los españogleses !!

Bueno, tema náutico. La previsión para el lunes era que entraba el levante; así que el patrón el domingo por la mañana se pasó por las oficinas del puerto y liquidó la cuenta, con idea de zarpar al amanecer. El repunte de marea era a las 8:00, con lo que a partir de esa hora y hasta las 13:00 aproximadamente, tendríamos corrientes favorables. Previsión para Tarifa: “Viento del Este fuerza 6 a 7, marejada a fuerte marejada”. El patrón, evidentemente, no dio mas detalles a la tripulación que: “está bueno”. Lo duro, sería solamente al paso de Tarifa, la previsión para el martes era peor, y después volvía a entrar el poniente, que haría la vuelta mucho mas difícil, dura, y larga.

Todavía de noche, con la primera claridad en el horizonte, empezamos a preparar y a las 7:00 zarpamos en compañía de los catalanes. Mientras nuestra primera oficial quita las defensas, observamos que la primera oficial del barco catalán pasa la fregona en la cubierta de proa. Joder con la limpieza!!! En pocas horas se les pondrá el barco perdido de agua de mar. Fuimos a motor hasta cruzar la Bahía de Algeciras, ya que había muy poco viento y teníamos que sortear todos los mercantes allí fondeados. Ya a la altura de Punta Carnero, empieza a refrescar el viento, y ante la previsión del pollo que se nos podía montar en Tarifa, desplegamos solamente el Génova. Bien. El viento nos entra por la aleta y el mar no esta malo. Todavía. Poco a poco, se va formando. Y efectivamente poco antes de llegar a Tarifa navegamos en unas condiciones bastante durillas. Subimos y bajamos con las olas, pero con olas grandes. Cuando estamos en el seno entre dos olas, vemos el mar por la proa y por la popa por encima de nosotros. Duro, pero el barco se comporta bien, y la primera oficial también.

En Tarifa vemos un ferry que viene de Tánger todavía lejos. Se acerca rápido, y en el último momento, cuando nos podía haber pasado por la popa perfectamente, viniéndole a él bien para su maniobra de entrada en puerto, el asqueroso, nos corta el paso, obligándonos a trasluchar con 25 nudos de viento. Cuando el patrón termina la maniobra, se vuelve y empieza a gritarle “cabrón, asqueroso”. Que sepáis los que no navegáis, que él estaba obligado a maniobrar, ya que nosotros somos un buque de vela, navegando a vela. El problema fue que el ferry era mucho más grande, mucho mas duro, y nos hubiera pasado por encima sin tan solo, arañársele la pintura.

Al rato vimos un tiburón, que se cruzó a un par de metros por nuestra proa, pero la tripulación no estaba por la cosa de mirar pececitos.

A las 13:00 aproximadamente, estábamos a la altura de Barbate. Vimos como el catalán se dirigió hacia la ensenada, pero como la previsión para el martes era peor, el patrón decidió que continuaríamos hasta Cádiz.

Las olas se suavizaron al rato de pasar Cabo Trafalgar, y seguimos navegando hacia nuestro destino. Hubo ratos con mas viento, otros algo mas tranquilos, pero en general fue una navegación dura. Hay que decir que la primera oficial aguantó estoicamente condiciones que a otros muchos navegantes hubieran hecho largar hasta los primeros calostros. Un diez para la primera oficial.

Sobre las seis de la tarde, ya vemos en el horizonte Cádiz. Pero no entraríamos por la bocana del puerto hasta las 9:30, por un lado eufóricos de alegría, y por otro absolutamente agotados.

Amarramos el barco, y sin recoger nada, tras una ducha, nos dirigimos a pie al bar de la Punta de San Felipe. A pesar de estar ya en tierra, es típico que después de muchas horas navegando, continua el balanceo. Así que totalmente descojonados del balanceo que tenemos, y tras unos botellines y un par de tapas nos vamos a la cama.

Bueno. Pues esto es todo, al menos por este año. Ahora, iremos a casa a dar una vuelta, y volveremos para aprovechar de algunas salidas ya mucho más tranquilas hacia Rota, El Puerto de Santa María o incluso Chipiona.

Una vez en casa colgaremos todas las fotos juntas.

Besos y abrazos para todos, y hasta el año que viene.

viernes, 29 de junio de 2012

Gilibrartar

Hola a todos.

En este momento, peleando con la informática. Problemas de conexión a internet constantemente y problemas a la hora de publicar la crónica correspondiente en el blog. Desconocemos el motivo, pero una vez que se publica la nueva entrada desaparecen los puntos y a parte. Estamos trabajando en ello; disculpen las molestias. Bueno al grano. Punto y a parte.

Como podréis imaginar hoy no os hablaremos de babor ni estribor, de vientos portantes ni de mareas, ni de nieblas ni nada. Llevamos un día y medio aquí tranquilitos en puerto. Como os contábamos ayer, en este magnífico puerto Marina La Alcaidesa. Esta muy bien, ya que lo gestiona una empresa privada, gracias a una concesión (previo pago, evidentemente) que hace un organismo dependiente del Ministerio de Fomento. En los de la Agencia Pública de Puertos de Andalucía, es igual, pero los jefes son los politicuchos, amiguetes de partido y familiares, y estos, son totalmente incapaces e incompetentes, salvo para contratar a mas amigos y familiares, y llenarse los bolsillos con magníficos sueldos. Estamos gobernados y gestionados a través de un entramado de empresas públicas, por una piara de gentuza, que llevaría a la ruina el más modesto negocio, como por ejemplo una mercería, una panadería o un quiosco de pipas. Ea, ea, ea, ya, ea, ea, ea (auto relajación).

Menos calor que en interior, pero aquí también está bien la cosa. Pero bueno, al menos por la noche se duerme muy bien. Sobre todo, cuando los ingleses de los coj… aparcan los cuatro o cinco cazas de combate que hacen un ruido ensordecedor, y que dicen que tienen aquí por que se están entrenando. Y una mierda !! Están aquí, para decirnos que la Royal Navy de los huevos, esta aquí. Ea, ea, ea, ya.

A pesar de que el patrón, los pone verdes desde antes de salir de Ceuta, y como no podía ser de otra manera, desayunamos y nos plantamos en Gilibrartar, tempranito. Vaya mojona !! Con las escupideras negras en la cabeza, esa cateta arrogancia, y las cabinas de teléfonos rojas que no valen nada mas que para de decir que son hijos de la gran … (todo el mundo tiene móvil, coño !!). El Patrón compra tabaco, que esta a mitad de precio, la primera oficial alguna cremita y poco más. No es la primera vez que la tripulación entra, pero si la primera que decide subir al peñón. Nuestro Peñón, vilmente choriceado. Y vemos los monitos, que dice el patrón que sería lo primero que exterminaría si pudiera.

Es realmente curioso. Aunque hay muchos de esos pelirrojos o rubitos, todos con muchas pecas, también se ven de los de por aquí. Los de por aquí, ya sabemos: mas morenitos, bajitos, y a lo mejor mas propensos a la barriguilla cervecera, son quizás, la mayoría. Total, distintos. En adelante, los de por aquí. Están realmente orgullosos de no ser españoles y de tener un pasaporte parecido al de James Bond. Lo mas gracioso es el acento. Un acento andaluz distorsionado y mezclado con el inglés. Estos si que hablan espanglish. La cerveza de barril es “cerveza de pompa”, la Visa es el “cartón de crédito” y en una caja la señora que paga le dice a la cajera: “cenquiu hiha”, la otra responde: “yu ar guelcom, adio mi arma”, el taxista que nos sube al peñón, Kevin, dice que tiene “una canoa de faiber glas”, eso es una barquita de fibra de vidrio de to la vida de Dios. La cerveza, mojona; y la comida mas mojona. Así que ¡¡ viva España, coño !!

Ahora andamos con el problemilla de que estos personajillos abrazafarolas no dejan faenar a nuestros sufridos pescadores, que parece ser lo han hecho en estas aguas desde que eran chiquititos. Nuestro ministro de exteriores viaja a la “CITI” y viene diciendo que han acordado el y su homólogo, que es un problemilla local y que lo arreglen entre las partes. Pues bien, dice el patrón que el tiene la solución. Veréis. Por las noches esta todo muy iluminadito. Muy lindo. El agua, la coca-cola y el güisqui de malta se pueden embotellar. Pero el fluido eléctrico, todavía no ha llegado el guapo que lo meta en una botella. ¿De donde les viene la luz a estos? ¿De la Gran Bretaña? No creo. ¿De África? No creo. ¿De sus grandes centrales? Va a ser que no. O mucho se equivoca el patrón, o la luz se la damos NOSOTROS !!! Pues ya está: un interruptor y problema solucionado. Pues no. Nos chulea el Evo, el Hugo, la Cristinita y los catetos estos. Bueno, al menos estos dan trabajo a unas diez mil personas de La Línea. Y después están los indirectos. El puerto, por ejemplo, esta minaito de ingleses que se empeñan en decirnos “mornin”, y a los que esta tripulación contesta “BU E NOS DI AS !!!!”

Esperamos que nadie se haya sentido ofendido. De lo contrario, que se arrasque. Que pa eso es nuestro blog, y hay libertad de expresión y pensamiento. Ea.

El finde, permanecerá cerrado por descanso del personal.

Hasta pronto, con otra navegada, que es lo realmente bonito y lo que nos interesa.

jueves, 28 de junio de 2012

Mirar para los dos lados antes de cruzar

Hola de nuevo. Con un día de retraso, pero intentaremos poneros al corriente rápidamente. Como podréis imaginar es imposible estar ocho horas navegando, tres en el bar y encima llevar el blog al día. Tenemos que descansar y vosotros también. Bien, como sabéis el belga se fue. Ahora el patrón le hecha de menos. Así es la vida. No se da uno cuenta de lo que tiene hasta que le falta. De todas formas, al belga es mejor echarlo de menos. Creednos, aparecerán nuevos personajes. Efectivamente, el lugar del belga es ocupado rápidamente. Esa misma tarde, sobre las ocho, escuchamos el ruido de un motor, y las voces de una tripulación algo aturrullada: “no, dale avante, no, ahora dale un poco para atrás. Cuidado, cuidado !!” Al patrón, no le gusta quedarse sentado mientras alguien tiene algún problemilla. Así que, ni corto ni perezoso, se pone su polito blanco, se calza los náuticos, y gracias al pantalón corto azul marino, que ya tenía puesto, uniforme de los marineros del puerto. Salta al pantalán y hecha una mano al “dúo dinámico”. Cuando el barco esta ya amarrado, la tripulación le da las gracias a nuestro patrón y le pregunta: “¿ Y Antonio está hoy de servicio?” A lo que el patrón responde: “Y yo que coño sé” “Yo estaba leyendo y he saltado para echaros una mano” “yo no soy el marinero, eh?” “Ah, usted perdone. Es que como va usted vestido igual, pensamos que sería usted el marinero”. Bien, todo aclarado, y el patrón se da cuenta de que si hubiera dicho que si, que Antonio entraría de servicio mas tarde, y hubiera extendido la palma de la mano, se hubiera ganado una propinilla de 3 o 4 euros que hubieran venido muy bien para las dos o tres primeras cervezas. Bueno, otra vez será. Evidentemente, a partir de este momento, entró a cambiarse el modelito, y ya se fija a ver como van los marineros. Son dos amigos que vienen de Marbella y con intención de salir el miércoles por la mañana muy tempranito. El patrón les dice que no; que no se irán el Miércoles. Al menos tempranito. Les explica que llevamos tres días con intensas nieblas gracias al viento de levante y que es un fenómeno muy típico en el estrecho de Gibraltar. El miércoles tempranito, el patrón coincide con uno de ellos en la puerta del bar donde suele tomar café y, de momento se confirma la teoría del patrón. A eso de las diez han zarpado. Y a eso de las diez y cuarto, vuelven a entrar al puerto absolutamente sorprendidos por la espesa niebla. “Os lo dije !” El patrón, para hacer tiempo, y acompañado de la primera oficial, salen a comprar una de las bombillas de posición del barco a una tienda de suministros náuticos que hay en un polígono industrial, en la otra punta de Ceuta y muy cerca de la frontera con Marruecos. Dos horas y media después, a la vuelta, observan que los de Marbella han zarpado. Tenían mucho interés en ver el partido en el bar con los amigos. No lo verán. Al menos con los amigos. Bueno, así hacen amigos nuevos. Seguramente lo habrán visto en uno de los muchos bares ceutíes, y acompañados de Ahmed, Ali, Mohamed, y compañía. Nosotros, escuchamos la información meteorológica y no contentos con eso, volvemos a contactar con Tarifa Trafico. Estos, a su vez, preguntan a uno de los ferrys que como está la cosa de visibilidad y a pesar de que la cosa no está muy bien, zarpamos. Efectivamente, conforme salimos por la bocana vemos los primeros parches de niebla. Hay que decir, que aunque si bien el barco no esta equipado con radar ni con AIS (sistema que permite ver casi todos los barcos y que ellos te vean a ti), el patrón se había descargado hace unos meses una magnifica aplicación en el móvil que permite ver todos estos barcos en tiempo real y con información precisa de posición, rumbo, destino, nombre, etc. ¡La leche! En pocos minutos estamos metidos en niebla y dice el patrón que ya no hay marcha atrás. Que en pocas millas aumentará la visibilidad. El patrón ordena a toda la tripulación ponerse los chalecos salvavidas y estar muy atentos a todo alrededor del barco. Escuchamos las bocinas de los grandes mercantes. Se distinguen más o menos cerca, y suelen venir de la dirección donde dice el móvil que están situados. Esto nos hace ir más o menos confiados. A los quince minutos escuchamos a los de Marbella intentar hablar con el puerto de Ceuta. Se les nota agobiaillos. Llaman por el canal 10, por lo que nadie les responde. Al poco, ya que nadie les dice nada, el patrón les indica que sintonicen el canal 9. El patrón asegura que al rato entraron en puerto sin mas incidencia, que si no, hubiéramos escuchado muchas cositas por el canal 16. Así que, verían el partido en un bar ceutí, rodeados de sus nuevos amigos, y sin más incidencia. Para nosotros, muy poco a poco, fue aumentando la visibilidad. En un momento dado escuchamos una bocina cerca, y el patrón dijo que se trataba de un barco pequeño. Al poco, vimos aparecer otro velero, que navegaba en rumbo contrario, y con el que nos cr4uzamos a unos cien metros, babor con babor. Nos saludamos todos muy contentos. Ya con varias millas de visibilidad y con la silueta del Peñón en la proa de barco, entraron en escena los delfines. Al principio un pequeño grupito. Mas tarde, impresionante. Nos venían por todos lados. No se acercaban demasiado al barco; pero cuando lo hacían nos cruzaban por debajo de este en sentido perpendicular. Un par de saltitos fuera del agua, desaparecían y al poco aparecía otro grupito. Otro espectáculo fascinante. El resto todo normal. La bahía de Algeciras, una visión del Peñón distinta a la que estamos acostumbrados, muchos mercantes fondeados que tenemos que sortear y recalamos en el grande y moderno puerto de La Línea (en Gibraltar hay puerto, pero hay muchos ingleses). Pasamos por la oficina, nos asignan atraque, duchita y al pueblo a buscar algún sitio donde refrescarnos y celebrar el éxito de nuestra pequeña travesía de hoy. Continuará

martes, 26 de junio de 2012

El Belga

Pues nada, que aquí seguimos. Bien, ya que como os hemos comentado, Ceuta está de escándalo. Y prisa no tenemos. Amanece un poco mejor, pero prácticamente igual. Hoy si se ven los montes que hay a ambos lados de la ciudad. El poco sol que hay, calienta la tierra rápidamente y levanta la niebla poco a poco, sin embargo, en el mar permanece. El patrón a las siete de la mañana en la calle. Paseíto, cafelito y la barra de pan de la panadería de la plaza de abastos. Cuando llega al barco una hora y media después, joder !! , el belga en pijama. Al patrón le gusta chapurrear en francés. El problema es que solo habla el belga. Y habla, habla y habla, el patrón no ve la forma de escapar. Después de un largo cuarto de hora, consigue entrar a desayunar. Sintoniza el canal 10 en el VHF, y lo que ya imaginábamos: “visibilidad cero”. Tarifa trafico pregunta constantemente a todos los ferrys que salen de Ceuta o Algeciras. Todos responden lo mismo al poco de salir: “Entramos en un banco de niebla y la visibilidad es nula”. Ni llamamos para preguntar. Pues eso. El belga es un personaje. En invierno, vive por Tarragona. En verano se dedica a navegar con la mujer. Los dos deben andar en torno a los 75 !!! La mujer es menudita y anda bastante encorvada. Él, negro como un tizón, muestra al patrón una larga cicatriz de una operación a corazón abierto. Todo lo que el belga habla de mas, ella lo habla de menos. Prácticamente, a ella no se le ve el pelo. Y cuando aparece o se cruza con nosotros, en lugar de decir “buenos días !” o “bonjour !”, emite un ruidillo: “iih”. La pobre habrá perdido el habla de convivir con semejante personaje. Nuestro patrón conoce ya toda la vida de los dos. Ella es de la parte flamenca de Bélgica; el de la parte francófona. Cuando se conocieron ninguno hablaba la lengua del otro. Ella era funcionaria. El era profesor de formación profesional. El abuelo de él era ingeniero de caminos. Hace treinta años compraron su primer barco y no han parado de navegar. Conocen todo el mediterráneo y prácticamente todas las costas de Europa, incluido el Mar del Norte. El año pasado tuvieron su primera avería de motor; se obstruyó una bomba eléctrica de gasoil que le había regalado un amigo que se dedica a reparar los motores de las cámaras frigoríficas de los camiones. Pensasteis que era una exageración lo de que el belga es un pelmazo ¿verdad? La única hermana de el falleció el año pasado y la madre de ella el año anterior. El padre del pelmazo, perdón, del belga, luchó contra los alemanes en una fortaleza situada en lo alto de un gran cerro. Dentro, había incluso una pista de aterrizaje. ¿Queréis más? Tenemos más ¿eh? Nuestro patrón conoce incluso la estrategia que siguieron los alemanes para asaltar dicha fortaleza. Realmente agotador. Nuestro patrón no se atreve a salir del barco. Primero se asoma la primera oficial, a ver si hay belga en el pantalán. Menos mal que hay otro barco entre los dos, que si no… Aprovechando que dice que se van de compras (van los dos pero solo habla el), y después de mas de cinco minutos para despedirnos, disfrutamos de una tranquila mañana. ¡Que alegría! Sobre la una de la tarde, nuestro patrón, que no para de mirar hacia la entrada del puerto, decide que nos vamos a comer, antes de que nos enganche el Belga. Como no podía ser de otra manera, en el momento que cerramos el portillo de entrada, y desembarcamos, el belga aparece. Que si el tiempo, que si los puertos de Andalucía, que si los precios, y en esto que el belga pregunta que si vamos de compras. Evidentemente el patrón no le dice que vamos en busca de unas cervecitas y sus tapitas correspondientes; le dice que si, que vamos de compras (no es mentira) y nos vamos inmediatamente. El resto lo podéis imaginar: cervecitas y pescaito. De vuelta para el barco, de puntillas por el pantalán y creemos que la primera oficial del belga le avisa de que llegamos. Seguramente la pobre quiere dormir un rato la siesta. Esa era precisamente la intención de nuestro patrón. Pues nada de siesta. A charlar con el belga. Esta vez se sienta en la cubierta del barco con el patrón. Al belga le toca justo la única esquinita donde da la sombra. Tres cuartos de hora de amena conversación. Ya en este momento, el patrón no puede más; esta totalmente agotado, le arde la espalda como un rastrojo seco y ya a punto de derrumbarse, cuando se le ocurre LA IDEA. Aprovechando que el belga habla muy poco y muy mal el español, le dice a la primera oficial que está dentro muy agustito: “illa harme una cobra en er movi cuando puea”. Mano de santo. A dormir la siesta. A partir de aquí, dos noticias: una buena y otra mala. La buena es que cuando el patrón se despierta de su placentera siesta el belga de ha ido; la mala es que va para La Alcaidesa, que es nuestro próximo puerto. Mañana más.

lunes, 25 de junio de 2012

Mañanita de niebla, tardecita de paseo

SOBRE CEUTA La última vez que esta tripulación estuvo en Ceuta, hace ya casi treinta años. Increíble como pasa el tiempo. Esto era lo que casi todo el mundo conoce: un pueblo peculiar, lleno de bazares donde comprar la electrónica de aquella época, tabaco o licor. Cogíamos el Ferry, y pasábamos con coche o a pie. El patrón recuerda venir con su padre, a quien le gustaba hacer esos viajes relámpagos, a veces con familia, otras con amigos, para estar de vuelta en Sevilla con el maletero lleno y con hora de tomar la cervecita. Esto ha cambiado radicalmente. Aunque persisten algunos bazares donde comprar lo típico de hoy, todo el resto han desaparecido. La calle principal se parece mas a la calle Sierpes o Tetuán, que a otra cosa. Todo esta bonito, limpio y cuidado. El primer paseo que damos nos sorprende gratamente. Un jueves por la tarde, y la calle absolutamente llena. Gente paseando, gente en las terrazas, gente con niños. Muchos niños. La temperatura ayuda; tenemos unas máximas de 25 grados y por las noches hay que taparse. Rápidamente, el patrón, con la inestimable ayuda de la primera oficial, se concentra en la búsqueda y descubrimiento de buenos bares. Preguntamos por la calle, y ya vamos teniendo una idea. Tanto de lo que nos gusta, como de lo que no. La primera noche, nos dejamos guiar por una que no tiene ni idea de lo que son buenas tapas y buena cerveza, y recalamos en uno que ni fu ni fa. Pero al menos no hay pelos. Por la mañana, desayunamos en la calle y nos dirigimos a la oficina de información turística. Preguntamos que es lo que hay que ver, y el empleado, que es de Cadiz, y que debe de interpretarle la cara al patrón, pasa inmediatamente de decirnos que Ceuta es pequeño y que no hay mucho que ver, a detallarnos sitios donde tapear, comer, copear. Nos pone el mapa de Ceuta que nos acaba de dar, hecho un cristo. Circulito por aquí, ralla para el costado, notita: buena cerveza, comida de diseño (puaj), tapas, montaditos, chacinas, pescaito frito, chiringuito, menús económicos, restaurante. Bien, no damos abasto. Intentamos comer o cenar en el barco para ir alternando. Ya sabéis, por lo de la crisis y eso. Uno de los sitios que nos recomienda es el Chiringuito. Se llama El Chiringuito, y es el chiringuito. Es el único que hay. La playa es pequeñita y solo está este. Regentado por un moro (evidentemente hay muchos, pero muy formaletes), nos recomendaron que probáramos los pinchos morunos. Joder !!! Los pinchos, el tomate aliñao, unas aceitunas marroquíes que quitan el sentio, posiblemente los mejores salmonetitos que se ha comido el patrón en todos los días de su vida, y un pargo a la parrilla con una salsita de aceite de oliva y no sé que especias también impresionante. De postre, te moruno. Con mas hierba buena y azúcar que te. Realmente espectacular. Aquí volveremos. Hay otro. Casa Ángel. El dueño es gallego. El sitio es más pijo. Pero esta fantástico. Ah ! Y las copas de cerveza en el congelador. Como Dios manda! Total, que Ceuta absolutamente recomendable. Hay un Parador y un Tryp de cuatro estrellas que tiene buena pinta. Venid que os gustará. Volviendo al tema náutico, y para ponernos al día, que ya ha habido quejas, contaros que el puerto es pequeñito y, para que os situéis, a un minuto de la plaza de abastos. Todo muy cerquita. Se amarra de una forma distinta a como estamos acostumbrados en los puertos del Atlántico. Al lado tenemos ingleses de Gibraltar (español), un padre y un hijo que vienen de Barbate y dos viejetes, que casi no pueden subirse al barco. El Patrón confunde el pabellón del barco de los viejetes con la bandera alemana, con lo que no charla con nadie. Bueno casi … La tripulación pasa el finde tranquila. Paseíto por aquí, cafetito por allá, una cervecita, algo de tele, total: vacances. Y el patrón decide que zarpamos el lunes. Previsión, mareas, y llamada a La Línea para reservar atraque. Amanece cubierto, con levante muy flojito, y como parece que es habitual, asociado a este levante, niebla. Nada, desayunamos y esperamos que abra. Las 9, las 10, las 11, y en un momento dado, el patrón escucha ya por el canal 10 a algún mercante que le dice a Tarifa Trafico que dos millas de visibilidad. Zarpamos !!! El patrón empieza a dar las correspondientes órdenes: “Yo suelto la amarra del muerto de proa, tu mientras sujetas las de popa a las cornamusas del pantalán por seno, y cuando yo de la orden las largas”. La primera oficial pregunta: “cojo el bichero?” Y el patrón responde: “cógelo”. Total, cuando ya esta todo casi suelto, a la primera oficial se le enreda el bichero ¡en la rueda del timón! El patrón, con destreza (y algo mosca) le da un meneo para soltarlo, y se gana una corta e intensa bronca de la primera oficial. MOTIN !!!! La primera oficial no se ha llevado un bicherazo de puro milagro ¡Hay que ver la paciencia y el temple que tiene este hombre! Nada, salimos y enfilamos la bocana. A los tres minutos de salir, miramos para detrás y ya no vemos Ceuta. Jo, pues si que hay niebla ! Teniendo en cuenta que tenemos que cruzar el dispositivo, y que nos vienen de frente y por detrás los ferrys, y que no vemos 50 metros por delante de nuestras narices, el patrón decide que pa tras, y que mejor nos vamos a comer al Chiringuito. Al poco de llegar aparece el teórico viejete alemán, que había zarpado mas temprano, y el patrón intenta preguntarle sobre la niebla. ¡Resulta que no es Alemán, es Belga ! Ea, pues a charlar en francés. Y una mierda. Vaya pelmazo !! Solo charla el Belga. El Patrón no sabe como quitárselo de encima. Jo, que tio mas cansino. Un marroquí, que esta atracado al lado del belga y con el que había comenzado a hablar el hombre y al que le ha hecho un quite nuestro patrón sin darse ni cuenta, esta totalmente descojonado. El patrón le hace gestos al moro de que el belga le esta poniendo la cabeza como un bombo (cuando el belga señala al monte y a la niebla) y el moro se va a mear en los pantalones. Bueno, mañana os contaremos mas cosas del belga, que es un personaje. Tiempo vamos a tener, ya que a lo mejor nos tenemos que quedar aquí hasta el jueves, que entra el poniente. Saludos para todos. Las fotos las pondremos todas juntas cuando lleguemos a puerto con conexión de internet.

domingo, 24 de junio de 2012

Un caracol atravesando una autopista (así me sentía yo)


_______________Barbate a Ceuta

Jueves 21 de Junio. Hemos dormido de escandalo. Como siempre, desayuno, pasar por caja, previsión meteo y a preparar. Hoy, a parte del tiempo, ya tenemos que estar muy pendientes de las mareas. Concretamente nos interesa la hora de la pleamar en Gibraltar, ya que en función de las horas que falten o las horas que pasen de la pleamar tendremos corrientes a favor o en contra.

Corriente en contra y viento del W, en principio, formación de olas y navegación mas lenta. Como van a ser mas de seis horas de navegación tendremos de las dos corrientes. Parece que nos han puesto las mareas para nosotros. A groso modo, salimos con la bajamar, con lo que tendremos corriente en contra al principio (poca) y se nos irá poniendo a favor a medida que pasen las horas. El viento, perfecto. A las 10:00, que es la hora a la que zarpamos tenemos 10-12 nudos del W, que se mantendrán hasta prácticamente el final, donde se nos montará un pollo del 15. Luego os contaremos.

Otra pequeña particularidad del Estrecho, es el trafico. Si vais del Atlántico al Mediterráneo, hay una zona denominada “zona de navegación costera”, donde solo os cruzareis con barquitos de pesca, los ferrys que cruzan a Ceuta, Tánger, etc. desde Algeciras y Tarifa, y al revés, y con los mercantes que entran y salen de la Bahía de Algeciras. Esta zona de navegación costera la tenemos tanto en la costa española, como en la costa de Marruecos. Pero, si además se cruza de Norte a Sur, tenemos también que cruzar lo que se llama “dispositivo de separación de trafico”, que para que todo el mundo lo entienda, es una autopista, pero en el mar.

Además, de varios carriles, ya que no es una línea, sino una franja donde cada uno va por una parte de esta franja y lógicamente con una medianera que separa los dos sentidos de circulación. El patrón ha leído en alguna parte que son aproximadamente unos doscientos mercantes los que la cruzan al día. Estos no paran. Ni maniobran. Ni tan siquiera, te ven. Todo esto lo controla (el trafico de mercantes) una estación costera que se llama Tarifa Trafico (canal 10). Bueno, todo esto es con idea de poner en antecedentes a todo el mundo. Pero, no os asustéis, vosotros no tenéis que cruzar, y a nosotros se nos ha dado bastante bien (peazo de Patrón).

Bueno, volvamos al Puerto de Barbate. Ayer pasamos todo el frio del mundo, ya que teníamos el toldo abierto. Esta mañana lo primero que hizo el patrón fue recogerlo y hemos cogido el mismo tono rosáceo que toman los paliduchos ingleses. Vamos, que nos hemos quemado un poco. Al principio estaba cubierto. Esto le daba al mar un impresionante color pardo oscuro que lo hace mas sobrecogedor. Luego fue abriendo, y como navegamos con el astro rey en la proa, el contra luz hacia que el mar que teníamos delante se tornara de un autentico color mercurio y plata. Realmente bonito. Navegamos al principio cerca de la costa, casi paralelos, con el viento de través, pero al cabo de las horas nos vamos separando. Este viento del través, nos brinda una navegación extremadamente cómoda y de la que disfruta toda la tripulación (hoy no hay mareo).

El paisaje, como os decíamos ayer, es realmente bonito. Miramos hacia atrás, y vemos de fondo en el horizonte el Cabo Trafalgar; y a la derecha de este, los acantilados de la Punta del Tajo y Barbate, donde todavía se distinguen los edificios bien perfilados, y encima, en lo alto y por detrás, el pueblo de Vejer de la Frontera. Después, dejamos por el través Zahara de los Atunes con otra almadraba (mas pequeñita). Punta de Gracia, Punta Camarinal, Bolonia y pasamos muy cerquita del Bajo de los Cabezos. Aquí, efectivamente, como había leído el Patrón en los foros náuticos, parece que el agua hierve. Es por efecto de las corrientes de superficie, las corrientes subacuáticas, y las bruscas diferencias de profundidad. Hay que decir que acojona un poco. Pero bueno, como estábamos prevenidos…

Al fondo, se adivina Tarifa y por estribor la costa de África. Ya casi en el borde del dispositivo de separación, vemos los grandes mercantes en fila india. El patrón llama por radio a Tarifa Trafico (no es obligatorio, pero es mejor) y les da toda la información necesaria (barco, tripulantes, situación, rumbo y velocidad). Una controladora muy agradable le dice que vuelva a llamar cuando estemos entrando. Cuando crucemos la raya, vamos. Patrón, muy en su papel, a la mesa de cartas y a situarse en la carta y a determinar las coordenadas exactas donde volverá a llamar. Así lo hace y ahora la controladora es la que le dice, que vale, que nos tiene en pantalla y que ya sabemos: “lo mas perpendicular posible y apartándote de los mercantes”. Que nos apartemos de los mercantes!!!!  Pero si van rapidísimos!!  Así lo intentamos. Con pequeñas variaciones de rumbo, buscamos la popa de los barcos y cuando ya los tenemos en la proa, pues volvemos a corregir. Nos cruzamos con tres o cuatro que van para el Atlántico y con un par de ellos que van en sentido contrario.     

 Ya casi a punto de salir del dispositivo, la primera oficial ve algo a unos 200 m. Increíble !!!! Algo que brilla y sale del agua; después desaparece y, acto seguido un resoplido como de vapor de agua. ¡¡¡ Un cachalote!!!! Con los prismáticos lo vemos perfectamente.            Impresionante. Efectivamente, en la carta del Estrecho del Instituto Hidrográfico de la Marina, lo dice: “CACHALOTES: Zona de presencia estacional de cachalotes entre los meses de Abril a Agosto. Para evitar el riesgo de colisión se recomienda extremar la vigilancia y navegar a menos de 13 Kn” Los pobres son los que tienen que tener cuidado porque los grandes mercantes ni extreman la vigilancia, ni reducen la velocidad. Esta si es una experiencia inolvidable. No nos planteamos siquiera sacar la cámara de fotos, ya que como os contamos no esta cerca. Pero, ¡¡que bien lo vimos!!

Seguimos por la costa de Marruecos, nos cruzamos con un ferry que sale de un mega-puerto, varios pescadores, y otra sorpresa: “Islote Perejil”. Vaya mierda. Hacemos alguna foto, pero ni se distingue ya que esta muy pegado a tierra. Eso no vale pa na. Se lo podíamos cambiar al Mohamed (IV, creo) por una caja de dátiles y salimos ganando.

Seguimos con 7-8 nudos por la aleta, y casi a punto de arrancar el motor, ya que con este viento y rumbo las velas no paran de pegar bandazos de un lado a otro porque pierden viento con las olas, este empieza a subir. Pero a subir!! En unos minutos tenemos 25 nudos. Este viento, mas la corriente favorable, nos hacen batir un nuevo record de velocidad de nuestro barco: 10,7 nudos de velocidad de GPS. Teníamos Ceuta a mas de cinco millas, y nos plantamos en la bocana del puerto en menos de media hora. Recogemos velas como podemos y pa dentro. El marinero nos espera, y nos ayuda a atracar en el simpático puerto de Ceuta. Un día genial.

Y nada, mañana os contaremos algo sobre Ceuta.

Saludos

sábado, 23 de junio de 2012

Entre Cádiz y Barbate


Hola a todos. Pues ya están aquí las muy ansiadas vacaciones y afortunadamente nuestra deseada navegación. Deseada, mas para el patrón que para la primera oficial, que es un poco propensa al mareo, y quizás un poco mas sensible a lo imponente del mar, donde no se puede decidir en un momento dado parar a tomar un café o descansar un rato. Si es verdad que después de once meses donde lo único que hace esta tripulación son salidas domingueras, y casi siempre dentro de la bahía de Cádiz, la falta de costumbre, hace que navegaciones de ocho o diez horas se puedan hacer algo cansadas.

Como en los dos años anteriores el patrón prepara la singladura de forma que se duerma en puerto. Entre otras cosas, por el tema de la navegación nocturna, que se la cargaría el solito y que sumado al día de antes y al de después, harían esta especialmente dura. Se impondrían, por tanto las guardias, tema del que la primera oficial no quiere ni oír hablar. Así que, poco a poco.

Estas pequeñas travesías, son para esta tripulación unas pequeñas aventurillas que harían descojonarse a cualquier navegante consumado, pero que son colgadas en este blog con la única y sana intención de compartirlas con cuatro familiares y amigos, y para que sirvan para teneros informados y haceros pasar un buen rato aprovechando esto del internet, que es realmente una verdadera revolución.

Bueno, al grano. Como siempre, dependemos del viento. Principalmente, nada más. Evidentemente hay limitaciones también de tiempo, económicas, etc. etc. Pero tenemos un mes de vacaciones y lo que se pretende es navegar un poco, conocer nuevos puertos y volver con tiempo a casa para poder aprovechar de un restillo de estas vacaciones. Así que nada, este año y después de haber estado mirando las previsiones meteorológicas con quince días de antelación, el patrón, la tarde antes de zarpar, comunico a todo el resto de la tripulación que nuestro destino seria el mediterráneo.

No, nada de Grecia, ni Croacia, ni la costa italiana, ni tan siquiera las magnificas Islas Baleares. El Estrecho de Gibraltar, ¡¡ea!!. Si, ya sabemos que para muchos puede resultar una mariconada. Pero, lo dicho, poco a poco.

Mañana del miércoles 20 de Junio. Hora reloj de bitácora 8:00. Desayunamos en el barco tranquilamente y se procede a estibar todo convenientemente, para que las cosas no vayan cayendo al suelo o dando golpes de una banda a la otra constantemente. Soltamos amarras, dos minutos de navegación y volvemos a amarrar el barco para llenar el depósito de gasoil. Mientras repostamos, un barco con bandera francesa espera que terminemos. La primera oficial del barco francés espera en el pantalán para ayudar a su patrón, y como ya es costumbre, el nuestro entabla conversación con ella. Van rumbo a la Línea. De un tirón. Y ni papa de las corrientes, almadrabas y demás complicaciones del estrecho. Nuestro patrón que se lo ha empapado todo con meses de antelación, le ofrece ponerlos al día de todo, en Barbate. Ella accede, y dice que lo consultará con su patrón. Nueve horas después, supimos que dijo “tararí”. ¿Veis lo que os digo? Con dos cojones, unas 16 horitas de navegación de un tirón. Edad aproximada: muy cerca de los 60.

Navegamos un barco a la vista del otro, justo hasta la ensenada de Barbate, junto con un cuarenta pies de bandera inglesa, que nos dio alcance a la altura del castillo de Santi Petri y al que vimos después en Barbate. La tripulación, dos hombres también de edad avanzada, a los que pusimos “los mariquitas” (sin ningún animo de ofender que todo el mundo es libre) Aunque la previsión era de vientos del W y SW, nos encontramos mas S que otra cosa, con una intensidad de 9 o 10 nudos al principio, amainando por la tarde hasta los 6 o 7. En definitiva, navegación en ceñida, y apoyados en el motor aproximadamente un tercio de la etapa. Muchos días de poniente, o sea mar tendida, o mar boba, o mar de fondo, o sea primera oficial mareada casi toda la etapa. Costa de sobra conocida (desde tierra) para la tripulación y para muchos de vosotros, navegamos bastante retirados para dar resguardo a los muchos bajos que hay. Rodeamos Cádiz, después la inmensa playa de la Victoria, Cortadura y Campo Soto, Santi Petri con su castillo, las mas inmensas playas de La Barrosa, Roche y mas adelante Conil. A partir de Conil, ya El palmar y en el horizonte divisamos el mítico Cabo Trafalgar. Navegar por estas aguas le produce al patrón cierto acongojo, por tratarse del escenario donde tantos murieron, por culpa de una piara de políticos corruptos e incompetentes. Es decir lo de los políticos nos viene de antiguo. Cabo Trafalgar con su faro y de fondo la impresionante Punta del Tajo con sus magníficos acantilados y donde empieza a dibujarse el sobrecogedor paisaje que conforma el Estrecho de Gibraltar. Ya con la punta del tajo por el través de babor vemos Barbate y comenzamos a buscar la almadraba que sabemos que llega hasta la misma bocana del puerto. El año pasado nuestro patrón conoció a otro que se había enganchado en las redes, por la tarde, y tubo que pasar toda la noche hasta que por la mañana fueron a desengancharlo. No estaba mal señalizada, pero resultaba extraño que empezara tan lejos de la costa. Pensamos que es más grande que la del Cabo de Santa María en Portugal, y nos obliga a dar un rodeo de casi una hora.

Llegamos a Barbate y lo de siempre: pasada por la oficina, asignación de puesto de atraque, duchita y al pueblo en busca de una cervecita. El puerto da miedo; se ha quedado casi vacío. Parece un puerto fantasma. Entre la puñetera crisis y la subida de precios de la EPPA (Empresa Publica de Puertos de Andalucía = choriceo total), todos los puertos mal gestionados por la Junta se están quedando vacíos. Todos los locales comerciales desocupados, un sesenta por ciento de los amarres sin ocupar, una ficticia lista de espera en el tablón de anuncios (si no hay lista de espera tendrían que hacer un descuento estipulado por la normativa por la que se rigen) un magnifico edificio rodeado de carteles de la Junta de Andalucía y con un panel en el que reza: “Centro de Interpretación del Atún de Almadraba” (¿?) “Cerrado desde el 30 de Septiembre (¿año?) hasta nuevo aviso (a ver si se arregla un poco esto y podemos seguir choriceando y mangoneando).

Nos dirigimos hacia el pueblo de Barbate a pie. Unos veinte minutos de marcha y ya estamos. Al super, y le preguntamos a la cajera por algún sitio interesante para tomar unas cervecillas y unas tapas. Muy agradable, mas o menos nos indica, y la señora de delante de la cola ya en la calle nos da más detalles. Cada cual mas cutre. Al final, y un poco cansados, nos sentamos en la terraza de uno donde vemos varias familias y con un cartel de “Asociación Carnavalesca …”. Pedimos dos cervezas, tapita de atún encebollado y tapita de ensaladilla. Las cervezas flojas, pero flojas, que parecían dos análisis de o…, bueno parecían zumos de manzana. El atún bien. Y la ensaladilla, tachan !!!!, un pelo. Todo el mundo se ha encontrado un pelo alguna vez. Pero creedme; este pelo no era normal. A ver, era un pelo humano. Pero no era de la cabeza… En condiciones normales (pelo normal) el patrón hubiera pedido la cuenta, incluida la ensaladilla, hubiera pagado, y adiós muy buenas. Pero no pudo contenerse, le enseño el pelito al camarero y le dijo que la cuenta de todo menos de la ensaladilla. Afortunadamente el famoso pelito apareció justo en el primer momento, y ningún miembro de la tripulación llego a probarla. Así que pelillos a la mar, y al barco donde había de todo.

Fotos, a ver si solucionamos los problemillas de internet.

Continuará.


VACACIONES 2.012

Todo va bien, tenemos problemas de conexión a internet, proximamente tendreis noticias nuestras.