7:00 Hora de reloj de pulsera y hora española. Para esta gente es una hora menos, pero ya es de día y hay que aprovecharlo. La oficina del puerto abre a las 8:30, o sea a las 9:30 del reloj de pulsera. Tenemos tiempo, así que mientras toda la tripulación duerme, el patrón se pone las chanclas, coge la toalla, el gel y va a darse una duchita. Ea, el primero. Como seguimos teniendo tiempo, ya que la tripulación sigue durmiendo (seguramente un exceso de ron la noche anterior, que al patrón no afecta ya que es perro viejo en esos menesteres), os hablaremos de Vilamoura. El puerto es cojo… (piiii), con una torre de control y una recepción digna de cualquier hotel de 5 estrellas. Antes de entrar en la recepción tenemos un bar, bueno no sabemos si llamarle bar o como llamarle, es, digamos “fassion”. De estos sitios con las camas para tomarse las copas gente súper o ‘sea que te cagas. O ‘sea que allí no nos ven el pelo. El resto de la marina igual, grandes barcos de motor, de esos de 600.000 €, veleros de dos o tres palos, planeadoras, barcos de esos de competición habilitados para dar paseos a los turistas, etc., etc. ¡También hay barcos como el nuestro, eh! Incluso los hay más pequeños, vamos.
Los alrededores, para que los que no lo conozcan, como Benidorm, Puerto Banus, Benalmádena… y lleno hasta las trancas de ingleses blancuchos y rojos como tomates por zonas. Por ejemplo, vimos a una, gordita, muy gordita, empujando un carrito de niño chico, con unos tatuajes preciosos en las pantorrillas y en los brazos, que entre la ropa y los distintos colores de la piel era como un arco iris con patas. Pelo rojo, frente y hombros color gambas cocidas (de las rojas), la espalda como un tomate salvo en la zona de la camiseta que había llevado que era blanco nuclear, su camiseta de verde pistacho, su pantalón, como no podía ser de otra manera, de esos de pirata blanco; vamos pa comérsela. Hay que decir que al patrón no le hacen ninguna gracia los ingleses (desde lo de Gibraltar…) Todo lleno de bares, pubs, restaurantes de todos los colores, tiendas de ropa, de relojes. Vamos que no nos gusto nada. Nosotros somos más del bareto de la Punta de San Felipe. Los chocos fritos o a la plancha, los boquerones, las caballitas, los pimientitos, etc. Pues eso que, compramos unas pilas, pagamos y nos vamos. Al grano
10:15 Hora de reloj de bitácora.
Con muy poquito viento salimos de la bocana del puerto de Vilamoura. Ponemos rumbo sur con idea de alejarnos un poco de la costa, a ver si refresca el viento, y vemos algún delfín, que en algunos foros hemos leído que por esta zona es bastante normal verlos. Media hora aproximadamente a motor, rumbo oeste y sacamos las velas. A los cinco minutos las recogemos otra vez, ya el poco viento que hay, cae mas y encima por la proa. Otra media hora y ahora sí; refresca el viento hasta 8 o 9 nuditos y además nos entra por el través de babor. Sacamos la velas, paramos el motor, y a disfrutar. Perdemos un poco de velocidad pero no importa llegar una hora más tarde, ya que la navegación a vela y mas navegando de través es mucho más agradable. Delfines, lo que se dice delfines, no hemos visto. Pero si dos peces voladores que se han pegado un vuelo de unos 30 o 40 metros delante de nuestras narices. No faltan las gaviotas ni los cormoranes que se tiran al agua en picado desde quince o veinte metros y tardan en salir tanto que llega un momento que nos preocupamos por ellos.
Hoy es una navegación cómoda y bonita. Esta parte de la costa de Portugal es espectacular. Todo lleno de acantilados, cientos de pequeñas calitas, el paisaje muy verde y todo salpicado de pequeños pueblos, urbanizaciones pequeñas, casas aisladas, y al fondo, a lo largo de casi todo el litoral un fondo de montañas. Excepto Albufeira y Portimao, que están sembradas de bloques de pisos de 8 o 10 plantas. Solo 25 millas (ya nos parece poco, después de los días de atrás). Nos cruzamos algunos palangres, pero nada que ver con lo de la costa española, algún barco pesquero y poco más.
Siempre navegando por la misma banda, ni una sola virada. Ni tan siquiera hemos sacado de su sitio la escota del Génova de la banda de babor.
El día está muy claro, hay mucha visibilidad y aproximadamente a las tres horas de navegación, ya divisamos por la proa Lagos. Llegamos a la bocana, entramos por el estrecho canal y nos amarramos al pantalán de espera sobre las 16:00. Papeleo de rigor, nos asignan el atraque, y muy simpático lo del puente de peatones levadizo que cruza de un lado a otro el canal. A un lado el pueblo y al otro la marina y la estación de tren. Para que abran hay que llamar por el canal 9 y solicitarlo. Si llega o sale algún tren, el puente permanece cerrado para los barcos, quince minutos antes y quince minutos después de la salida o llegada de este.
En fin, que ya estamos en nuestro destino. Ahora pondremos algunas cosillas, pero menos. Que si no esto se va a parecer a Gran Hermano. Pero tenemos que decir a nuestro nutrido grupo de seguidores, que descansaremos 4 ó 5 días y volveremos a teneros informados de nuestro periplo.
Saludos para todos.
Mañana pondremos las fotos que está dando muchas fallos la interrnet
Esto si que es un relato en condiciones. Así sí.Aquí mi tripulación dice que mañana pongamos rumbo W, así que dormiremos en Mazagón y el sábado por la mañana temprano salimos para Lagos.
ResponderEliminarUn abrazo, Juan C.
Me alegro mucho de que por lo menos un día hayáis podido disfrutar de una travesía tranquila y bonita. Ahora descansad y....aquí seguimos, pendiente de vuestra maravillosa aventura ¡que envidia jodíos!...
ResponderEliminarMuchos besos.