jueves, 24 de junio de 2010

Hoy sí

Calor y cansancio. Pocas ganas de escribir. Pero bueno un pequeño esfuerzo.
Dejamos atrás Ayamonte. La verdad, es que aunque pequeñito, nos ha gustado el puerto. Es del estilo que nos gusta a nosotros. Ingleses, no hemos visto ni uno. Todo cerquita; el súper, el pueblo, la barquita que pasa a Portugal. El otro día cuando recalamos, después de refrescarnos un poco, nos fuimos al restaurante el Choco. Es más bien tipo mesón y no era barato. Pero todo, todo muy bueno. Pedimos lo típico, cosas normalitas: chocos plancha, unos boqueroncitos fritos, unos daditos de corvina, y una tapita de ensaladilla de langostinos que se le antojo a la primera oficial. El camarero cada vez que pedíamos algo, nos decía:”también tenemos el morrillo de atún que está muy bueno”. Y cuando pedíamos, lo que pensábamos era la última cervecita, nos dijo: “si vais a pedir algo mas, pedid el morrillo de atún, que os vais a enterar”. Pues nada, nosotros que no somos de hacernos de rogar, y aunque ya casi no cabía: “pues venga ponga usted el morrillo de atún”. Impresionante. Qué cosa más rica. La primera oficial estaba ya hasta la mocha. Pero el Patrón, dio buena cuenta del morrillo, la cebollita, la salsita y las patatitas panaderas que lo acompañaban.
Al día siguiente, como ya sabéis, volvimos a Portugal. Ultimas compras. Los regalitos de los niños, y una cervecita antes de coger el barco de vuelta, amenizada con una charla con el dueño del bar, sobre la crisis. Que si esto que si lo otro, que si en Portugal, que si en España, y al final como no podía ser de otra manera, pusimos verde al ZP.
Ya de vuelta en Ayamonte, soltamos las cosas en el barco, y de vuelta al Choco. Mierda, está cerrado. ¿Y ahora a donde vamos? Problema solucionado. Al de enfrente. La cerveza helada, mas endeblito, pero muy bien también. Y más baratito. Siesta, tarde de lectura, “El Asedio” (muy bueno, muy recomendable) y la primera oficial sus labores (eso de los hilitos anudados con una aguja).
Hoy jueves, desayuno tempranito, y largamos amarras, rumbo a Mazagón.
9:00 Hora de reloj de bitácora. Con poco viento y marea baja salimos del puerto de Ayamonte. Parece una tontería, pero hasta que pasamos las últimas boyas del canal de entrada (salida en este caso), han pasado unos 40 minutos. Nos alejamos con rumbo sur ya que el patrón quiere hacer unos ajustes en el piloto automático, que le trae loco desde Lagos. Otra media hora, y ponemos rumbo Este. Muy poco viento y por la proa, como siempre. Se espera una navegación aburridilla y a base de mucho motor, salvo que como indican las previsiones, el viento role más tarde, y tengamos un poco de sur sur este. Al rato divisamos las boyas de señalización de un naufragio, que efectivamente antes habíamos visto en las cartas. Al igual que la almadraba, una cosa es verlo en la carta y otra bien distinta es en el mar. Lo que en la carta es una boya de señalización de un naufragio, el mar son al menos quince o veinte boyas formando un contorno alrededor de los restos hundidos, que en este caso son algo visibles en la superficie.
Al poco de pasar las boyas amarilla del naufragio, la primera oficial, ve algo oscuro salir del agua a unos quinientos pies por la amura de babor. ¡¡¡ Delfines !!! Como íbamos a motor, el patrón da un cambio brusco de rumbo y enfilamos hacia ellos. Van saltando en el agua pero van en dirección de la costa (muy lejos todavía). No obstante intentamos acercarnos a ellos. Cuál es nuestra sorpresa, cuando vemos que los delfines dan la vuelta en redondo y se dirigen hacia nosotros. ¡¡La cámara, la cámara!! La primera oficial coge la cámara y los delfines están ya a los dos costados del barco dando saltos en el agua (como en los documentales del Cousteau). El agua esta cristalina, y los vemos dentro y fuera del agua. Cuando la primera oficial va a hacer fotos ¡¡mierda no tiene pilas!!. Corriendo dentro a buscar las pilas. Ponemos las pilas y ¡¡mierda, memoria insuficiente!! Corriendo a borrar algunas de las fotos primeras. Entre los nervios y que no dejamos de mirarlos, cuando estábamos preparados, los delfines se marchaban. Increíble, casi los podíamos tocar. Fantástico !!!!
Después todo normal, según lo previsto. El viento rolo y fue refrescando hasta los 10-11 nudos. Así que las tres últimas horas, fueron a vela y ¡¡sin motor!! Sobre las cuatro de la tarde teníamos a la vista la barra y el pequeño faro. A las cinco de la tarde amarrados y comiendo.
Bueno, mañana más.






Portugal



España





¿Veis el remolino?, ahí había un delfín



¡¡¡¡DELFINES!!!!!





´Patrón oteando el horizonte

4 comentarios:

  1. Me ha parecido emocionantiiiiiiiiiiiiiisimo. He disfrutado mucho con vuestra historia de hoy y lo de los delfines...........buscando las pilas......la batería.......
    lo he vivido en primera persona......todo, todo......hasta estoy llena de "tanto morrillo de atún", ja, ja, ja......
    Besabrazos.

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  2. Ea, cada vez más cerquita. Me imagino que ya os queda poquito, ¿no?

    No sé qué le habrá pasado al patrón con la comida, que está desconocido. Siempre ha sido algo desganadillo el hombre; no ha sido nunca de mucho comer. Me imagino que será la brisa marina la que le abre el apetito. Mejor así.

    ¿A quién hay que culpar del tema de la cámara? ¿Estaban las labores del patrón y la tripulación bien marcadas desde el principio? A ver, a ver...

    Otra cosa. Fotos de barcos, delfines, restaurantes, viandas varias, pero ninguna foto de esos ingleses tan coloraditos de los que habéis visto tantos. A ver si no eran ingleses...

    Ya no me queda más que pediros que me expliquéis esa cosa que debe ser tan incómoda de comer amarrados. No me veo.

    Besos y hasta mañana.

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  3. Un petit coucou de France et bravo pour cette première croisière trés réussie.

    Maintenant je sais qu'il faut absolument aller goûter le collier de thon au restaurant el choco d'Ayamonte. Je suis avec intérêt toutes les étapes gastronomiques de l'équipage et j'attends avec impatience quelques recettes de la primera oficial qui doit sans doute cuisner à merveille les nombreuses prises remontées à bord par el Patrón.

    Bon, maintenant que tout le monde est amariné à bord, il serait bon que le vent monte un peu pour mettre l'équipage à l'épreuve, un petit 20 noeuds de nord-est pour la dernière étape , ce serait pas mal, non?

    Allez bon vent à vous deux et à Bientôt

    David

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  4. sisisi comer comer pero cuidadin no vaya ser ke con tanto peso se unda el barquito y le vayais hacer compañia a los delfines menudo problema, yo cro ke deberiais dejar algo de dinerillo para las pilas de la camra porke la comida alfinal se tira por el retrete y las fotografias kedan de recuerdo vale. venga pasarlo bien patron y oficial ,un besote maribel

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