domingo, 24 de junio de 2012

Un caracol atravesando una autopista (así me sentía yo)


_______________Barbate a Ceuta

Jueves 21 de Junio. Hemos dormido de escandalo. Como siempre, desayuno, pasar por caja, previsión meteo y a preparar. Hoy, a parte del tiempo, ya tenemos que estar muy pendientes de las mareas. Concretamente nos interesa la hora de la pleamar en Gibraltar, ya que en función de las horas que falten o las horas que pasen de la pleamar tendremos corrientes a favor o en contra.

Corriente en contra y viento del W, en principio, formación de olas y navegación mas lenta. Como van a ser mas de seis horas de navegación tendremos de las dos corrientes. Parece que nos han puesto las mareas para nosotros. A groso modo, salimos con la bajamar, con lo que tendremos corriente en contra al principio (poca) y se nos irá poniendo a favor a medida que pasen las horas. El viento, perfecto. A las 10:00, que es la hora a la que zarpamos tenemos 10-12 nudos del W, que se mantendrán hasta prácticamente el final, donde se nos montará un pollo del 15. Luego os contaremos.

Otra pequeña particularidad del Estrecho, es el trafico. Si vais del Atlántico al Mediterráneo, hay una zona denominada “zona de navegación costera”, donde solo os cruzareis con barquitos de pesca, los ferrys que cruzan a Ceuta, Tánger, etc. desde Algeciras y Tarifa, y al revés, y con los mercantes que entran y salen de la Bahía de Algeciras. Esta zona de navegación costera la tenemos tanto en la costa española, como en la costa de Marruecos. Pero, si además se cruza de Norte a Sur, tenemos también que cruzar lo que se llama “dispositivo de separación de trafico”, que para que todo el mundo lo entienda, es una autopista, pero en el mar.

Además, de varios carriles, ya que no es una línea, sino una franja donde cada uno va por una parte de esta franja y lógicamente con una medianera que separa los dos sentidos de circulación. El patrón ha leído en alguna parte que son aproximadamente unos doscientos mercantes los que la cruzan al día. Estos no paran. Ni maniobran. Ni tan siquiera, te ven. Todo esto lo controla (el trafico de mercantes) una estación costera que se llama Tarifa Trafico (canal 10). Bueno, todo esto es con idea de poner en antecedentes a todo el mundo. Pero, no os asustéis, vosotros no tenéis que cruzar, y a nosotros se nos ha dado bastante bien (peazo de Patrón).

Bueno, volvamos al Puerto de Barbate. Ayer pasamos todo el frio del mundo, ya que teníamos el toldo abierto. Esta mañana lo primero que hizo el patrón fue recogerlo y hemos cogido el mismo tono rosáceo que toman los paliduchos ingleses. Vamos, que nos hemos quemado un poco. Al principio estaba cubierto. Esto le daba al mar un impresionante color pardo oscuro que lo hace mas sobrecogedor. Luego fue abriendo, y como navegamos con el astro rey en la proa, el contra luz hacia que el mar que teníamos delante se tornara de un autentico color mercurio y plata. Realmente bonito. Navegamos al principio cerca de la costa, casi paralelos, con el viento de través, pero al cabo de las horas nos vamos separando. Este viento del través, nos brinda una navegación extremadamente cómoda y de la que disfruta toda la tripulación (hoy no hay mareo).

El paisaje, como os decíamos ayer, es realmente bonito. Miramos hacia atrás, y vemos de fondo en el horizonte el Cabo Trafalgar; y a la derecha de este, los acantilados de la Punta del Tajo y Barbate, donde todavía se distinguen los edificios bien perfilados, y encima, en lo alto y por detrás, el pueblo de Vejer de la Frontera. Después, dejamos por el través Zahara de los Atunes con otra almadraba (mas pequeñita). Punta de Gracia, Punta Camarinal, Bolonia y pasamos muy cerquita del Bajo de los Cabezos. Aquí, efectivamente, como había leído el Patrón en los foros náuticos, parece que el agua hierve. Es por efecto de las corrientes de superficie, las corrientes subacuáticas, y las bruscas diferencias de profundidad. Hay que decir que acojona un poco. Pero bueno, como estábamos prevenidos…

Al fondo, se adivina Tarifa y por estribor la costa de África. Ya casi en el borde del dispositivo de separación, vemos los grandes mercantes en fila india. El patrón llama por radio a Tarifa Trafico (no es obligatorio, pero es mejor) y les da toda la información necesaria (barco, tripulantes, situación, rumbo y velocidad). Una controladora muy agradable le dice que vuelva a llamar cuando estemos entrando. Cuando crucemos la raya, vamos. Patrón, muy en su papel, a la mesa de cartas y a situarse en la carta y a determinar las coordenadas exactas donde volverá a llamar. Así lo hace y ahora la controladora es la que le dice, que vale, que nos tiene en pantalla y que ya sabemos: “lo mas perpendicular posible y apartándote de los mercantes”. Que nos apartemos de los mercantes!!!!  Pero si van rapidísimos!!  Así lo intentamos. Con pequeñas variaciones de rumbo, buscamos la popa de los barcos y cuando ya los tenemos en la proa, pues volvemos a corregir. Nos cruzamos con tres o cuatro que van para el Atlántico y con un par de ellos que van en sentido contrario.     

 Ya casi a punto de salir del dispositivo, la primera oficial ve algo a unos 200 m. Increíble !!!! Algo que brilla y sale del agua; después desaparece y, acto seguido un resoplido como de vapor de agua. ¡¡¡ Un cachalote!!!! Con los prismáticos lo vemos perfectamente.            Impresionante. Efectivamente, en la carta del Estrecho del Instituto Hidrográfico de la Marina, lo dice: “CACHALOTES: Zona de presencia estacional de cachalotes entre los meses de Abril a Agosto. Para evitar el riesgo de colisión se recomienda extremar la vigilancia y navegar a menos de 13 Kn” Los pobres son los que tienen que tener cuidado porque los grandes mercantes ni extreman la vigilancia, ni reducen la velocidad. Esta si es una experiencia inolvidable. No nos planteamos siquiera sacar la cámara de fotos, ya que como os contamos no esta cerca. Pero, ¡¡que bien lo vimos!!

Seguimos por la costa de Marruecos, nos cruzamos con un ferry que sale de un mega-puerto, varios pescadores, y otra sorpresa: “Islote Perejil”. Vaya mierda. Hacemos alguna foto, pero ni se distingue ya que esta muy pegado a tierra. Eso no vale pa na. Se lo podíamos cambiar al Mohamed (IV, creo) por una caja de dátiles y salimos ganando.

Seguimos con 7-8 nudos por la aleta, y casi a punto de arrancar el motor, ya que con este viento y rumbo las velas no paran de pegar bandazos de un lado a otro porque pierden viento con las olas, este empieza a subir. Pero a subir!! En unos minutos tenemos 25 nudos. Este viento, mas la corriente favorable, nos hacen batir un nuevo record de velocidad de nuestro barco: 10,7 nudos de velocidad de GPS. Teníamos Ceuta a mas de cinco millas, y nos plantamos en la bocana del puerto en menos de media hora. Recogemos velas como podemos y pa dentro. El marinero nos espera, y nos ayuda a atracar en el simpático puerto de Ceuta. Un día genial.

Y nada, mañana os contaremos algo sobre Ceuta.

Saludos

6 comentarios:

  1. Rosa María Cabezas Centeno25 de junio de 2012 a las 8:05

    Hola Lourditas, que bien que estás, ya quisieramos muuuuuuuuuuchos estar igual, por aquí sopla un vientecillo, bueno es un decir, cae un chaparron, bueno es otro decir, en fin conclusión que está cayendo la del tigre, a las siete de la mañana ya teníamos 25 grados, así que imaginate a las 4 de la tarde, derretiditos como el chocolate, y esta tarde a las seis tengo que ir con mi padre al médico, espero que no se me quede hecho un charquito.
    Lourdes, sigue pasándotelo de escándalo y espero que te llegue este mensajillo, un besito.

    ResponderEliminar
  2. Hola Lourdes, ¿qué tal?
    Rosa y yo os hemos estado leyendo y disfrutando con vuestro relato. Por aquí una calor terrible y con ganas de estar cerca del mar, como vosotros. ¡Que lo paséis muy bien!

    Isabel.

    ResponderEliminar
  3. Leí vuestra crónica ayer, me quede asombrado. Hoy la he vuelto a leer y me ha producido la mísma impresión, estoy asombrado, pero por tres motivos:

    El exhaustivo concocimiento de la situación del que haces gala. Jo¡ como te lo preparas, no se te escapa detalle, lo llevas todo atado y bien atado, como tiene que ser.

    La forma de narrarlo, se lee fácil, ameno y con atención, enhorabuena , esto ya os lo he dicho en años anteriores

    La aventura, y lo bien que lo estais pasando, incluso con los saltos del cachalote, espectacular.

    Que todo siga asi de bien

    ResponderEliminar
  4. ¡Hola! que os leemos, ¿eh? Este año con tanto trasiego de Estrecho poca literatura da tiempo no? y menos fotos. ¿Y donde están esas bicis plegables que se enredan con Lourdes? para los paseillos hasta el puerto o los bares os vendrían bien. ¡Pasadlo bien!.

    ResponderEliminar
  5. He podido ver el cachalote tan de cerca como vosotros, incluso creo que me ha salpicado un poco. Aún tengo grabado en mi memoria el recuerdo de mi travesía viniendo de Alicante al pasar el Estrecho por la noche y, aunque no se distinguía apenas la costa, recuerdo con perfecta nitidez cada uno de los faros y como bien dice el capitán el constante trasiego de grandes mercantes que más se asemejaban a monstruos marinos que a barcos.
    Oh capitán, mi capitán.....

    ResponderEliminar
  6. No sé porqué, pero me parece que este viaje os está gustando más que los de los dos años anteriores. Es posible que se deba a que el año pasado fué más o menos repe y este año es completamente distinto. Sé que desde que terminó la travesía del año pasado al patrón se le metió entre ceja y ceja que a poco que las condiciones fueran lo suficientemente favorables se iba para el estrecho. Y como a este hombre se le meta algo en la cabeza....

    Estoy disfrutando como un enano con los relatos. El hecho de la falta de fotos se ve que os obliga a pormenorizar más los detalles y las descripciones tanto del estado de la mar, de los vientos, los colores, hace que los que os leemos casi casi lo veamos como vosotros.

    Sin quitar méritos a la primera oficial (que los tiene, y muchos. ¿Qué sería del patrón sin ella?), a medida que vais contando se nota la gran preparación que el patrón ha hecho del viaje. Ni un detalle a la buena de Dios, sino todo calculado. Como debe ser. Así, sabiendo que todo está previsto, se disfruta mucho más porque se tiene la seguridad de saber qué hacer en cada momento.

    Lo que me extraña es que al patrón no se le haya ocurrido atarse un cabo y lanzarse a nadar con el cachalote como su mamá lo trajo al mundo. Esa sí que sería una magnífica foto para el National Geografic. ¡¡Qué espectáculo!!

    Ojalá el tiempo os siga acompañando como hasta ahora, preferible mejor cada día para que disfrutéis a tope.

    Espero que en Ceuta encontréis algún bareto donde pongan la cerveza como Dios manda y os podáis desquitar del ocurrido de Barbate. Incluyendo disfrutar de una ensaladilla sin añadidos.

    Besos.

    ResponderEliminar