jueves, 28 de junio de 2012

Mirar para los dos lados antes de cruzar

Hola de nuevo. Con un día de retraso, pero intentaremos poneros al corriente rápidamente. Como podréis imaginar es imposible estar ocho horas navegando, tres en el bar y encima llevar el blog al día. Tenemos que descansar y vosotros también. Bien, como sabéis el belga se fue. Ahora el patrón le hecha de menos. Así es la vida. No se da uno cuenta de lo que tiene hasta que le falta. De todas formas, al belga es mejor echarlo de menos. Creednos, aparecerán nuevos personajes. Efectivamente, el lugar del belga es ocupado rápidamente. Esa misma tarde, sobre las ocho, escuchamos el ruido de un motor, y las voces de una tripulación algo aturrullada: “no, dale avante, no, ahora dale un poco para atrás. Cuidado, cuidado !!” Al patrón, no le gusta quedarse sentado mientras alguien tiene algún problemilla. Así que, ni corto ni perezoso, se pone su polito blanco, se calza los náuticos, y gracias al pantalón corto azul marino, que ya tenía puesto, uniforme de los marineros del puerto. Salta al pantalán y hecha una mano al “dúo dinámico”. Cuando el barco esta ya amarrado, la tripulación le da las gracias a nuestro patrón y le pregunta: “¿ Y Antonio está hoy de servicio?” A lo que el patrón responde: “Y yo que coño sé” “Yo estaba leyendo y he saltado para echaros una mano” “yo no soy el marinero, eh?” “Ah, usted perdone. Es que como va usted vestido igual, pensamos que sería usted el marinero”. Bien, todo aclarado, y el patrón se da cuenta de que si hubiera dicho que si, que Antonio entraría de servicio mas tarde, y hubiera extendido la palma de la mano, se hubiera ganado una propinilla de 3 o 4 euros que hubieran venido muy bien para las dos o tres primeras cervezas. Bueno, otra vez será. Evidentemente, a partir de este momento, entró a cambiarse el modelito, y ya se fija a ver como van los marineros. Son dos amigos que vienen de Marbella y con intención de salir el miércoles por la mañana muy tempranito. El patrón les dice que no; que no se irán el Miércoles. Al menos tempranito. Les explica que llevamos tres días con intensas nieblas gracias al viento de levante y que es un fenómeno muy típico en el estrecho de Gibraltar. El miércoles tempranito, el patrón coincide con uno de ellos en la puerta del bar donde suele tomar café y, de momento se confirma la teoría del patrón. A eso de las diez han zarpado. Y a eso de las diez y cuarto, vuelven a entrar al puerto absolutamente sorprendidos por la espesa niebla. “Os lo dije !” El patrón, para hacer tiempo, y acompañado de la primera oficial, salen a comprar una de las bombillas de posición del barco a una tienda de suministros náuticos que hay en un polígono industrial, en la otra punta de Ceuta y muy cerca de la frontera con Marruecos. Dos horas y media después, a la vuelta, observan que los de Marbella han zarpado. Tenían mucho interés en ver el partido en el bar con los amigos. No lo verán. Al menos con los amigos. Bueno, así hacen amigos nuevos. Seguramente lo habrán visto en uno de los muchos bares ceutíes, y acompañados de Ahmed, Ali, Mohamed, y compañía. Nosotros, escuchamos la información meteorológica y no contentos con eso, volvemos a contactar con Tarifa Trafico. Estos, a su vez, preguntan a uno de los ferrys que como está la cosa de visibilidad y a pesar de que la cosa no está muy bien, zarpamos. Efectivamente, conforme salimos por la bocana vemos los primeros parches de niebla. Hay que decir, que aunque si bien el barco no esta equipado con radar ni con AIS (sistema que permite ver casi todos los barcos y que ellos te vean a ti), el patrón se había descargado hace unos meses una magnifica aplicación en el móvil que permite ver todos estos barcos en tiempo real y con información precisa de posición, rumbo, destino, nombre, etc. ¡La leche! En pocos minutos estamos metidos en niebla y dice el patrón que ya no hay marcha atrás. Que en pocas millas aumentará la visibilidad. El patrón ordena a toda la tripulación ponerse los chalecos salvavidas y estar muy atentos a todo alrededor del barco. Escuchamos las bocinas de los grandes mercantes. Se distinguen más o menos cerca, y suelen venir de la dirección donde dice el móvil que están situados. Esto nos hace ir más o menos confiados. A los quince minutos escuchamos a los de Marbella intentar hablar con el puerto de Ceuta. Se les nota agobiaillos. Llaman por el canal 10, por lo que nadie les responde. Al poco, ya que nadie les dice nada, el patrón les indica que sintonicen el canal 9. El patrón asegura que al rato entraron en puerto sin mas incidencia, que si no, hubiéramos escuchado muchas cositas por el canal 16. Así que, verían el partido en un bar ceutí, rodeados de sus nuevos amigos, y sin más incidencia. Para nosotros, muy poco a poco, fue aumentando la visibilidad. En un momento dado escuchamos una bocina cerca, y el patrón dijo que se trataba de un barco pequeño. Al poco, vimos aparecer otro velero, que navegaba en rumbo contrario, y con el que nos cr4uzamos a unos cien metros, babor con babor. Nos saludamos todos muy contentos. Ya con varias millas de visibilidad y con la silueta del Peñón en la proa de barco, entraron en escena los delfines. Al principio un pequeño grupito. Mas tarde, impresionante. Nos venían por todos lados. No se acercaban demasiado al barco; pero cuando lo hacían nos cruzaban por debajo de este en sentido perpendicular. Un par de saltitos fuera del agua, desaparecían y al poco aparecía otro grupito. Otro espectáculo fascinante. El resto todo normal. La bahía de Algeciras, una visión del Peñón distinta a la que estamos acostumbrados, muchos mercantes fondeados que tenemos que sortear y recalamos en el grande y moderno puerto de La Línea (en Gibraltar hay puerto, pero hay muchos ingleses). Pasamos por la oficina, nos asignan atraque, duchita y al pueblo a buscar algún sitio donde refrescarnos y celebrar el éxito de nuestra pequeña travesía de hoy. Continuará

3 comentarios:

  1. ?O sea que el iphone os ha guiado? !Que maravilla! Lastima que no esté el belga que nos hacía reír más. Buen viaje!

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  2. Pequeña travesia pero intensa, leyendo no veia el momento de que llegabais,¡que tension!, me imagino que os iriais linealmente a tomaros una cerveza de forma lineal.
    Identificando a los barcos por una aplicacion del movil: IM PRESIONANTE, lo que Ud. no tenga en el movil.

    Por cierto los dos marbellies, eran dos graciosillos, a que si.

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  3. Ocho horas de navegación más 3 horas de bar = 11 horas. 24-11=13 horas. ¿13 horas pa qué? ¿13 horas durmiendo? No me salen las cuentas, so quejicas.

    Dice el patrón que echa de menos al belga. Pues por la boca muere el pez. A ver si por decirlo vas a tener el castigo divino de darte de cara otra vez con él. Luego no te quejes.

    Ojo con el atuendo, que como te descuides vas a tener que pasarte unas pocas horas ayudando a atracar.

    Yo no entiendo de ésto, pero me parece que los marbellíes son un pelín osados, y esto casi siempre es producto de la ignorancia. Cualquier día pueden tener un disgusto.

    No como vosotros, que lleváis todo muy bien preparado. Incluso la genialidad del programita del teléfono. Ha debido ser muy gratificante haber superado el tema de la niebla y haber llegado felizmente a puerto disfrutando además del espectáculo de los delfines.

    Me parece perfecta la decisión de atracar en La Línea en lugar de Gibraltar. Aunque les hagáis una visita a los llanitos, la casita en territorio español.

    Besos.

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